martes, 23 de marzo de 2010

Cuando acabé mi condena me vi muy sola y perdida.
El se murió de pena. y yo que la causa he sido.
Se que murió siendo bueno.
Lo enterraron por la tarde. al hijo de Juan Simón.
y era Simón en el pueblo el único enterrador.
El mismo a su propio hijo, al cementerio llevó.
el mismo cavó la fosa, murmurando una oración.
Y como en una mano llevaba la pala y en el hombro el azadón..
todos le preguntaban: - ¿de dónde vienes Juan Simón? -
Y el enjuagando sus ojos contestaba a media voz:
soy enterrador y vengo de enterrar mi corazón.

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